Las piezas que siempre se pagan
Una web profesional no es solo el diseño. Aunque un presupuesto no las detalle, hay piezas que alguien tiene que pagar cada año:
- ✓Dominio. La dirección de tu web (por ejemplo, tunegocio.es). Se renueva cada año. Comprueba que queda a nombre de tu negocio o que el contrato explica cómo te lo transfieren si cambias de proveedor.
- ✓Alojamiento (hosting). El servidor donde vive la web. Un negocio local no necesita uno caro, pero sí uno estable y con copias de seguridad.
- ✓Certificado SSL. El candado del navegador. Hoy suele estar incluido sin coste; si te lo cobran aparte, pregunta por qué.
- ✓Correo profesional. Un buzón tipo info@tunegocio.es transmite más confianza que una cuenta gratuita.
- ✓Textos legales. Aviso legal, privacidad y cookies. Si la web recoge datos con un formulario, son obligatorios.
- ✓Mantenimiento. Actualizaciones, cambios de horario, nuevos precios, fotos y revisiones de seguridad.
Pago único o cuota mensual
Hay dos formas habituales de contratar una web para un pequeño negocio:
Pago único. Pagas el diseño de una vez, normalmente desde unos cientos hasta varios miles de euros según el tamaño. Después tendrás que pagar aparte el dominio, el alojamiento y cada cambio que pidas. Encaja si tienes a alguien que la mantenga o si la web casi no va a cambiar.
Cuota mensual. Pagas un alta reducida y una cuota que incluye dominio, alojamiento, correo, mantenimiento y un número de cambios al mes. Encaja si prefieres un coste previsible y no quieres preocuparte por renovaciones ni actualizaciones. Fíjate en tres cosas: si hay permanencia, cuántos cambios incluye y qué pasa con el dominio si te das de baja.
Lo que encarece una web (y si lo necesitas)
- ✓Reservas online. Útil si vives de las citas. Suma el coste de la herramienta de agenda.
- ✓Tienda online. Un proyecto distinto: pasarela de pago, envíos, devoluciones y fiscalidad. No la pidas si no vas a vender por internet.
- ✓Mensajes automáticos. Recordatorios por WhatsApp o email. El proveedor de mensajería cobra por envío, así que pregunta si hay un cupo incluido.
- ✓Varios idiomas. Solo si tienes clientes que no hablan español.
Cómo comparar dos presupuestos
Pide que cada presupuesto responda por escrito a estas preguntas: ¿a nombre de quién está el dominio?, ¿qué cuesta el segundo año?, ¿cuántos cambios incluye y en qué plazo?, ¿quién gestiona la ficha de Google?, ¿qué pasa con la web si me doy de baja? Un presupuesto barato que no responde a esto suele salir caro.