1. Recuérdales cuándo toca volver
Casi todos los servicios tienen un ciclo: una revisión, un mantenimiento, una sesión, una visita de temporada. Un aviso en el momento adecuado recupera a quien simplemente se había olvidado.
2. Un programa de fidelización sencillo
Una tarjeta de sellos o un beneficio cada cierto número de visitas. Cuanto más fácil de entender, mejor funciona. Explica las condiciones por escrito.
3. Detalles personales
Un mensaje de cumpleaños, recordar sus preferencias o felicitarles en una fecha especial. Los pequeños detalles son lo que diferencia a un negocio local de una gran cadena.
4. Pregunta y escucha
Una encuesta corta después del servicio te dice qué mejorar antes de que el cliente se vaya a la competencia.
5. Hazlo con permiso
Los recordatorios de un servicio contratado son una cosa; las promociones, otra. Para enviar comunicaciones comerciales necesitas, en general, el consentimiento del cliente o una relación previa en los términos que marca la ley, y siempre una forma sencilla de darse de baja. Lo explicamos en cómo enviar promociones de forma legal.